en la vida estarás siempre diciendo adiós, que eso no te impida amar

En los últimos días he tenido la posibilidad de comenzar una relación, quizá una relación muy volátil, quizá algo que podría haber sido un bonito comienzo de algo que en un futuro se hubiese alargado, quien sabe.

Pero lo curioso es que no lo he hecho, no he dado los pasos necesarios para conseguirlo, no me he querido involucrar, aun sabiendo que tengo la necesidad, en la actualidad, de tener a alguien a mi lado.

¿Y porque he actuado así?, bueno… todo lo podemos reducir a una palabra: RESPONSABILIDAD. Y es que en aproximadamente un mes me voy al extranjero, ¿Qué sentido tendría comenzar una relación con este panorama?, pienso que poco… Así que, teniendo miedo a lo que pudiera ocurrir preferí no comenzar esta relación.

Los principales problemas es que la chica en cuestión, tras volver del extranjero, tenía problemas con su novio, por tanto veía el camino bastante allanado, sin problemas… pero yo tampoco quería ser la causa de una rotura que no sabía si se iba a producir, no quiera esa responsabilidad, y más sabiendo que solo podía ofrecer una relación corta y volátil.

Pero el otro día, mientras leía, me encontré con una palabra que me hizo romper todos los esquemas que había concebido hasta el momento.

"En la vida estarás siempre diciendo adiós, que eso no te impida amar" (Película: no mires para abajo)

Y tras leerla, solo pude darme cuenta de cuanta razón tenía. El adiós siempre está cerca, acechando, es un problema que siempre puede surgir a la superficie. Unas veces es un adiós conocido, otras veces es un adiós inesperado, pero en todo caso es un adiós no querido.

No es bueno dejar que el miedo al adiós nos limite, deberíamos de aceptar que el adiós se puede producir, pero que no por ello va a influenciar en nuestros actos presentes, pues lo que hacemos en el presente debe ser lo que sale de nuestro corazón.

Por tanto, pienso que no es correcto limitarse. Ama, ama a todo aquel a quien tengas la necesidad de amar, y no te preocupes por lo que posteriormente pueda pasar, no te preocupes por el adiós. Pues sin el amor, todo adiós carece de sentido.