Lo mejor que te puede pasar

Lo peor que te puede pasar es sentir ese ansia de libertad, ese deseo de irte lejos, de ver mundo, y sentir después como se tensan las cuerdas que te atan a tu suelo.
Lo mejor que te puede pasar, en cambio, es que llegue alguien dispuesto a cortar tus cuerdas con un cuchillo, alguien tan perdido como tú. Alguien que quiera beberse el mundo contigo, alguien con quien planear, con quien formar un equipo.
Alguien con quien turnarte al conducir un Mustang, con quien compartir una botella de whisky por el camino y con quien brindar por cada nuevo sitio descubierto.
Alguien con quien arroparte del frío cuando duermas al aire libre, o con quien bañarte desnudo cuando el calor lo derrita todo.
Alguien con quien echarte fotos en tus sitios favoritos o que te ayude con los idiomas que no conoces.
Alguien con quien pelearte por la música que poner en el coche y a quien besar cuando estés en el rincón más perdido del mundo.
Alguien con quien escalar montañas y atravesar rios, con quien descubrir viejos bares de carretera y con quien compartir todos los secretos que te enseñen tus viajes sobre la vida.
Alguien con quien hacer todas las locuras que se te pasen por la mente.